El último trago
Llega el finde, estás harto de la semana, harto de estar con
gente que no conectas y harto de estar haciendo algo que no te gusta.
Te vas con los tuyos
al barrio, el viernes por la noche te desfasas, haces el gilipollas y buscas
algo que nunca encuentras. El sábado se repite la misma situación, depende de
la que te hayas cogido el viernes, la borrachera del sábado va a ser más o menos
tranquila, pero en realidad la situación es similar.
Llega el domingo, te molesta parpadear, te molesta la luz,
el ruido del ordenador , te molesta absolutamente todo, y te juras a ti mismo
que eso no volverá a ocurrir, que beberás de forma tranquila. Pero el siguiente
finde lo vuelves hacer y el otro y el otro… parece que a la enésima borrachera
te empiezas a darte cuenta de tu deterioro físico.
El próximo finde vas a quedar con tus colegas, no piensas
beber , quieres estar de relax y echar unas risas pero de repente y de forma
sorprendente resulta que ha venido a la fiesta la chica que te gusta y claro
eso te desbarata todos tus planes: Empiezas a beber para soltarte un poco e
intentar hacerla reír pero resulta que te excedes como en los viejos tiempos y
empiezas a decir chorradas y la situación se vuelve embarazosa, ella se larga,
has perdido la escasa oportunidad que tenías. Y claro no lo has conseguido así
que para aliviar penas bebes unos cuántos chupitos y empiezas a compadecerte de
ti mismo pero en realidad es una triste excusa porque si la hubieses llevado al
huerto también beberías para celebrarlo.
Se acerca el verano y las fiestas se te empiezan a acumular,
has aprobado todas y ese es un motivo para celebrarlo así que te coges la
cogorza del año… bueno da igual si has suspendido todas porque estás hasta los
cojones y también te la coges.
Después te vienen las fiestas del barrio, las fiestas de la
ciudad, las fiestas del pueblo... y tú tienes que estar a la altura de las
circunstancias; empiezas de relax con una caña, pero ya te has calentado así
que te coges una de Ballantine’s, tus
colegas te dicen que no bebas tan rápido pero tú ya no eres objetivo con tus
actos y antes de lo que piensas la botella está vacía y te gastas todo el dinero
en el garrafón de la barra, pero ¡qué coño si todavía te queda dinero! así que
invitas a la peña y así quedas de puta madre. Se acabó la noche, estás
tiradísimo en un banco esperando el bus o lo que sea, te has desfasado tanto que la gente no se ha
divertido contigo sino que se ha reído de ti a la puta cara y para colmo no te
queda un puto duro en la cartera, rebuscas por los bolsillos como 10 veces y
nada de nada.
Todavía sigue el verano y tú ya bebes todos los días ya casi
ni pones excusas para hacerlo. “Hostias hoy hace un día de puta madre, vamos a
tomarnos una caña”, esa es la peor de las excusas, si dices esa ya estás
enganchado definitivamente.
Se está acabando el verano y has engordado como 5 kilos,
estás rayadísimo no has hecho nada productivo en esos 3 meses. Tu falta de
autoestima te hace pensar que no vales para nada, que esta será tu vida para siempre, así que te dejas de rayar la cabeza y te fumas
unos cuántos canutos, te apalancas en el sofá o en el banco y empiezas a reírte
por cosas insignificantes.
Tus colegas quieren
que pases a mayores , que te pierdas por la tocha pero tú todavía sigues
teniendo un código y no quieres hacerlo ,
ya bastante haces con tus borracheras y fumadas. Has quedado mal y no solo con ellos sino también con tus
otros colegas que no entienden por qué
te pasas todo el día colocado con los ojos rojos.
Para colmo te
encuentras con la chica que te gustaba, aquella que pasó de ti hace unos meses
cuando no decías más de tonterías producto de tu tajada, y empieza a decirte
que has cambiado que ya no eres inteligente que has perdido carisma e incluso
tu forma de hablar es distinta, además la muy calientapollas te da indicios de
qué a lo mejor en un pasado podrías haber tenido algo con ella.
Y tú eso ya no lo aguantas más, está a punto de empezar el
curso y tú te coges una borrachera legendaria por el fin del verano y para
aliviar tus penas. Te has prometido que ese día es el día del último trago,
ahora empezarás el curso y te involucraras en él 100%, buscarás nuevas
experiencias y conocimientos, dejarás de lado el barrio y saldrás por sitios
que jamás pensaste que ibas a parar, buscarás estabilidad y ¿por qué no? una
chica que saque lo mejor de ti…pero tú y yo sabemos que eso no ocurrirá, tu y
yo sabemos que seguirás aliviando tus falsas penas, tu y yo sabemos que
seguirás haciendo el gilipollas, tu y yo sabemos que ese último trago es
mentira, tu y yo sabemos que tu falta de autoestima te impedirá volar y salir del nido, te
impedirá salir del pozo.
Ese demonio que tienes en tú interior te acompañará toda la
vida pero tienes que ser fuerte y enterrarle en lo más profundo de tus entrañas
tienes que ser fuerte para dar un paso
adelante y decir: “Sí, este es realmente mi último trago”
