jueves, 13 de febrero de 2014

Falsas parejas, falsas promesas


Siempre que llega San Valentín me acuerdo de aquel episodio de Friends en el que Chandler necesita encontrar pareja para una fiesta de San Valentín. Al observar que no se come un rosco acude a Janice, su insufrible ex novia.
Eso es lo que pienso realmente de muchas parejas que celebran este acto tan comercial: son capaces de volver con su odiada ex pareja o estar con alguien que no es de su gusto simplemente para pasar San Valentín con alguien, subiendo fotos a Instagram de lo monos que son, seguido de un maratón de comedias empalagosas y finalmente un polvo nocturno que es lo que realmente estaban buscando.

Solo he celebrado una vez este día, no lo recuerdo con especial cariño y a la chica tampoco. Ella estaba obsesionada con los regalos, pero no el típico regalo detalle sino el de los caros.
 Yo no podía gastar mucho dinero así que la escribí una carta: reconozco que para esos temas siempre he sido muy empalagoso y pensaba que el detalle le gustaría. Aunque ella solo expresó un escueto- me ha gustado… ¿y el regalo?- empecé a desistir con aquella chica, me di cuenta de que prefería las cosas brillantes a mi cariño.

Podéis pensar por mi tono que estoy asqueado con este día o incluso un cierto tono de amargura pero no es cierto. Lo único que realmente detesto de este día  son las falsas parejas, las falsas promesas: es como si se tratara de una pareja de alquiler, de usar y tirar. Una chica de 20 años repasa su historial del día de San Valentín y seguramente suelte expresiones tales como:

-“Santo cerdo, ojala que esa puta te contagie la sífilis”. “jajaja, ¿cómo pude salir con aquel apestoso?”. “pobre chaval, no tenía donde caerse muerto”- y lo más bonito que dirá es un “aquel, al menos, follaba bien”
Se dará cuenta de que ninguno la hizo feliz, y lo que anteriormente era un”juntos para siempre”  ahora se convierte en un “gilipollas para siempre”.

Siempre he admirado a esas parejas que siguen a pesar de los prejuicios de los demás o de las pequeñas crisis, o incluso cuando pierden la chispa que les hacía tan suyos. A ese tipo de parejas les deseo un buen San Valentín, pero por favor que no solo se demuestren su amor ese día sino todos los días, y si solo lo demuestran el 14 de febrero significará que la flecha de Cupido ha caducado.
No sé cuál es la receta del amor verdadero pero lo que sí sé es que no se encuentra detrás de una caja de bombones y un falso te quiero el 14 de febrero.

Feliz Día de San Valentín para todas esas parejas que se demuestran su cariño todos los días. Para las parejas de las falsas promesas, esas que se dedican a retratarse juntos en Instagram les deseo muchos gatillazos y muchos cuernos.

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